Resumen: El propósito fundamental de este trabajo es la aplicación, en suelos de la zona mediterránea catalana, de técnicas que utilizan radioisótopos presentes en el terreno para el estudio de mecanismos de redistribución edáfica. La creciente pérdida de suelo fértil es un problema mundial por su impacto en el medio ambiente y en la disminución de productividad del suelo. El uso de los radioisótopos presentes en el terreno para el estudio de la redistribución del suelo permite superar limitaciones asociadas a las técnicas tradicionales al reducir esfuerzo, coste y tiempo para la obtención de resultados. Este trabajo analiza la radiactividad natural intrínseca del suelo (40K, descendientes de cadenas radiactivas naturales del 238U y del 234Th) y algunos radioisótopos incorporados al terreno por deposición como el 137Cs (artificial) y el 210Pbexceso (natural). Éstos últimos destacan por tener una vida media suficientemente larga y fijarse fuertemente a las partículas del suelo, por lo que son útiles para evaluar los procesos de redistribución edáfica mediante modelos. Las áreas de estudio elegidas se encuentran en Catalunya (noreste de
España). Una de las áreas está en la región pre-pirenaica (Conca de Vallcebre) con dos cuencas experimentales: una de antiguas terrazas abandonadas que dan estabilidad al terreno (Cal Parisa) y la otra mayoritariamente acarcavada con claros fenómenos de erosión (El Carot). La otra área es una estación experimental en la depresión del Vallés-Penedés (Caldes de Montboi) en una cuenca agrícola sometida a cultivo intensivo (Torre Marimón). Se han empleado tres tipos de muestreo: superficial, sondeos y perfiles. Se han recogido 200 muestras, en 104 puntos localizables con una precisión de ± 5 m y se ha validado la toma de muestras, espacial y temporalmente. Cada una de las muestras de suelo se ha caracterizado físico-química y radiológicamente. Para la técnica de espectrometría gamma, se han incorporado optimizaciones que facilitan el análisis y reducen la incertidumbre y además se han validado con la participación en intercomparaciones. Se ha diseñado un programa de calidad, que garantiza la fiabilidad de los resultados y ha permitido la acreditación del laboratorio de ensayo por la norma ISO17025. La distribución superficial (0-3 cm) de 137Cs y de 210Pbe, en Cal Parisa, muestra correlación con la topografía, y los valores de actividad son muy superiores (160 y 300 Bq/kg, respectivamente) a los de Torre Marimón (20â70 Bq/kg), donde el cultivo intensivo diluye las actividades en el horizonte de cultivo (~20 cm). En zonas estables de cada cuenca se ha determinado el inventario de referencia, para el 137Cs: 2400 Bq/m2 en Torre Marimón y 5300 Bq/m2 en Vallcebre y para el 210Pbe: 2700 y 6000 Bq/m2, respectivamente. Se evalúa la distribución en profundidad en los perfiles, la relación del 137Cs i del 210Pbe con: el contenido de materia orgánica en el terreno, la altitud del punto de muestreo, el régimen de precipitaciones y el tamaño de partícula del suelo La similitud en el comportamiento del 137Cs y el 210Pbe, respecto a su retención en el suelo, indica la posibilidad de utilizar el 210Pb como trazador en estudios de redistribución del terreno. La tasa de erosión media en la zona agrícola varía entre 15 y 30 T/ha 8 /año, en 4a7 función del modelo utilizado, lo que indica que es una zona sometida a erosión de intensidad baja a moderada debido al laboreo. En la zona estable la tasa media de redistribución de suelo es inferior a ± 5 T/ha/año, no presentando ni erosión ni sedimentación significativas y en la zona acarcavada la tasa de erosión es superior a 70 T/ha/año, indicando un régimen intenso de erosión. Se indica la posibilidad de incorporar un factor de corrección a los modelos de erosión para suelos cultivados en función del contenido de materia orgánica.